La sexualidad consciente no se trata solo de misticismo o alguna forma de romantizar el sexo con un toque espiritual. Durante mucho tiempo se nos ha enseñado a pensar la sexualidad en términos de funcionamiento, rendimiento y corrección: cuánto deseo hay, con qué frecuencia, qué técnicas usar, qué está “bien” o “mal” en nuestra manera de vivir el erotismo. Esta mirada suele dejar fuera dimensiones fundamentales de la experiencia sexual humana.

En este episodio hablo de la sexualidad consciente como una forma de autoconocimiento. Una invitación a mirar nuestro interior



En este episodio de Disfrutando con Orlando, propongo una reflexión distinta: comprender la sexualidad no como un problema que necesita arreglo, sino como un lenguaje que habla de nosotros. Un lenguaje que expresa nuestra historia emocional, la forma en que nos vinculamos, el grado de seguridad que sentimos, la relación con nuestro cuerpo y los miedos o permisos que llevamos al encuentro erótico.

A lo largo del episodio exploramos la sexualidad consciente desde una perspectiva integral, vista como vía de autoconocimiento. Hablamos del deseo no solo como una respuesta fisiológica, sino como algo que se transforma, se defiende o se apaga según la calidad del vínculo, las experiencias previas y el contexto emocional. También reflexionamos sobre el cuerpo como portador de memoria y sobre cómo muchas dificultades sexuales pueden estar relacionadas con la manera en que habitamos nuestras relaciones, más que con un “fallo” individual.

Este episodio es una invitación a dejar de forzar la sexualidad y empezar a escucharla con curiosidad, respeto y honestidad. Tal vez la pregunta no sea cómo mejorar nuestra vida sexual, sino qué nos está mostrando hoy nuestra sexualidad sobre quiénes somos, cómo amamos y cómo nos hacemos responsables de nosotros mismos.